Las empresas abren y cierran cada año, algunas simplemente dejan de prestar sus servicios después de momentos de gloria, y las aerolíneas no son la excepción. Volar ha sido el sueño del hombre desde siempre, y se ha hecho posible gracias a la ingeniería humana. Algunas empresas en México han trabajado para cumplir ese sueño y han ganado éxito, pero, por una u otra razón, han terminado por desaparecer y convertirse en aerolíneas mexicanas extintas.

Las aerolíneas mexicanas desaparecidas

Una de las aerolíneas mexicanas extintas es AeroCalifornia, que inició sus operaciones en los años 60 en su centro en La Paz, Baja California Sur. Esta comenzó para prestar el servicio de taxis aéreos, aun cuando después se dedicó a ofrecer servicio comercial regular. Fue capaz de volar a 17 destinos en México y Estados Unidos. AeroCalifornia se vio obligada a suspender sus operaciones en 2008, debido a que no pagaba sus derechos de goce y aprovechamiento del espacio aéreo.

Durante solo 12 años de vida, Allegro tuvo su base en el aeropuerto de Monterrey, Nuevo León, y en tan corto tiempo no pudo hacerse muy conocida. Aunque no muchos la recuerden, llegó a cubrir destinos a diferentes ciudades de México, de Latinoamérica, e incluso en Estados Unidos y Canadá. Debido a los problemas financieros de la compañía, la corte del estado de Phoenix ordenó regresar las aeronaves al arrendador en el año 2004.

Sin embargo, Alma de México logró establecer records entre las aerolíneas mexicanas extintas que menos vida comercial tuvieron, contando con una historia muy breve. La línea aérea de Jalisco tuvo una duración de tan solo 3 años, aunque durante este tiempo logró expandir su flota a 18 aviones, pues tenía la intención de adquirir varias decenas más. Esta dejó de operar en 2008 por la desafortunada alza del combustible y la devaluación del peso.

Años de gloria

Entre las aerolíneas mexicanas extintas con mejor reputación se debe mencionar Taesa, una de las mejor conocidas en los años 90. Incluso, fue la elegida para llevar al Papa Juan Pablo II durante su primera visita al país en un vuelo llevado a cabo desde Jamaica hasta Mérida, Yucatán. Su licencia fue retirada en 1999, justo después de un accidente que armó escándalo en un vuelo de Tijuana – DF.

Por su parte, Líneas Aéreas Azteca fue la compañía que luchó por cubrir las rutas que habían quedado desprotegidas luego de la desaparición anterior. Además, esta también trató de marcar su diferencia y personalidad. Sin embargo, fue otra de las aerolíneas mexicanas extintas víctimas de la falta de mantenimiento. Por ello, la Secretaria de Comunicaciones y Transportes decidió que esta suspendiera sus actividades después de años de servicio.

Después de la desregulación de los cielos por parte del gobierno mexicano se fundó una de las primeras compañías aéreas, que llevó el nombre de Servicios Aeronáuticos de Oriente o Saro. Este fue el primer operador en utilizar un avión de la serie Boing 737. Aeroméxico intentó comprarla cuando se declaró en banca rota en 2002, pero abandonó el plan luego de meses, pues todavía tenía problemas con sindicatos de pilotos, sobrecargos y personal de tierra.

Perdidas en el tiempo

Las aerolíneas mexicanas extintas también debieron cuidarse de dejar de pagar impuestos, pues fue este el caso de Avolar. Esta compañía tenía sede en Tijuana y, además de descuidar el mantenimiento, fue suspendida cuando se encontró un adeudo millonario de impuestos pendientes. Por su parte, Avolar nunca tocó el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

Fundada por el gobierno chiapaneco para dar servicio regional entre puntos del estado, AviaAcsa creció a lo largo de los años hasta ser privatizada por un grupo de empresarios de Monterrey. Esta tuvo destinos a diferentes ciudades de Estados Unidos, pero dejó de operar en 2009 por irregularidades en el mantenimiento. Además, intentó renacer, pero la falta de capital y mantenimiento de las aeronaves, además de otros intereses, terminó de enterrarla en 2011.

Con una imagen de dudosa seguridad, no sorprende que Aerolíneas Internacionales se convirtiera de forma rápida en otra de las aerolíneas mexicanas extintas. Con sede en la ciudad de Cuernava durante escasos 7 años de vida, las probabilidades de aterrizar de la compañía era cuestión de suerte. Por fortuna, tuvo que dejar de operar debido a faltas de políticas y una escasa dirección de la empresa.

Para finalizar, se debe mencionar a una de las aerolíneas mexicanas extintas que más dolor ocasionó debido a su pérdida, y no por el tamaño, sino por el valor sentimental para el país. Se trata de Mexicana de Aviación, fundada en 1921 y la más antigua del México, parte de la alianza One World y la primera en ofrecer el servicio de boleto electrónico en el país. Luego de cuatro años intentando recuperar su situación financiera, Mexicana se declaró en quiebra en 2014.

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