El inicio de la aviación mexicana ocurrió el 8 de enero de 1810, cuando el mexicano Alberto Braniff Ricard realizó su vuelo a bordo de un biplano Voisin de fabricación francesa, al que había bautizado “Ciudad de México”.

Hoy México es uno de los países más exitosos en el fomento de su turismo. Su gastronomía, música y literatura, así como destinos como Veracruz, Cancún o las famosas pirámides de los mayas y aztecas apenas son parte de sus atractivos. Por otra parte, la capital mexicana es un enorme conglomerado de más de 25 millones de personas que constituye un importante centro financiero latinoamericano.

Todo esto se sustenta, en buena medida, en el desarrollo de una robusta aviación comercial, que permite la conexión entre el país y el resto del mundo.

Los primeros vuelos hacia el éxito

Aquel pionero de 1910, el aviador Brannif, logró mantenerse en el aire a 25 metros del suelo y recorrió medio kilómetro antes de aterrizar. En su momento fue el vuelo a mayor altura sobre el nivel del mar y el primero en Latinoamérica. Inscribió a México como el séptimo país en el que voló un avión.

Tras ese hito, México incursionó en la fabricación de sus propios aviones y, a finales de 1916, Felipe Carranza voló el primer biplano de la Serie A, completamente de fabricación mexicana. Sin embargo, habría que esperar hasta 1921 para que hubiese una compañía de transporte comercial.

Fueron dos estadounidenses quienes fundaron la Compañía Mexicana de Transportación Aérea (CMTA), que operaba entre Ciudad de México, Tampico y Tuxpan. Esa iniciativa se transformó en 1924 en la Compañía Mexicana de Aviación, que permitió establecer en el país el servicio de correo aéreo, cuyas operaciones iniciaron en 1928.

Aerolíneas mexicanas

También sería esa compañía la primera en operar internacionalmente, al conectar la capital mexicana con Brownsville (EE.UU.) haciendo una escala en Tampico. Curiosamente, el piloto de este vuelo era el archiconocido Charles Lindenberg.

En 1943 es reconocido como internacional el Aeropuerto Central de la Ciudad de México y once años más tarde se culminó una remodelación que permitió su puesta en operación tras varios años en desuso. El vuelo inaugural de esta etapa lo realizó un DC4 con ruta a Acapulco, ciudad que en 1965 estrenaría su propio aeropuerto internacional.

La primera institución dedicada a enseñar las técnicas de vuelo apareció en 1978, cuando se fundó la Escuela de Vuelo Aeropacífico, con la que comenzaría una importante etapa para la aviación comercial del país.

En 2010 se celebró el centenario de la actividad aérea en México, pero lamentablemente ese mismo año la histórica Compañía Mexicana de Aviación dejó de funcionar.

La actualidad de la aviación mexicana

Actualmente México cuenta con una flota de 350 aviones comerciales si se toman en cuenta todas las operadoras del país. Con más de 1.400 pistas visibles desde el aire, el país es el tercero en el mundo con más pistas, pero sólo unas 250 están asfaltadas. La Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) reconoce, en cambio, 76 aeropuertos, de los cuales 64 son internacionales.

Aerolíneas mexicanas

El gobierno mexicano creó en 1965 la empresa Aeropuertos y Servicios Auxiliares, que administra 18 de esos aeropuertos. Otros 5 consorcios, todos estatales o con pequeñas participaciones del sector privado, administran los demás.

Datos económicos de la aviación comercial mexicana

Aunque la depresión económica de 2008 y 2009 hizo daño, a partir de 2010 el número de pasajeros hacia o desde México ha aumentado constantemente, alcanzando más de 120 millones de pasajeros en 2016.

El Aeropuerto Internacional de Ciudad de México cuenta con una corporación exclusiva para su funcionamiento, lo cual no es de extrañar, puesto que con más 41 millones de pasajeros (2016) acapara la tercera parte del tráfico aéreo, así como el 59% del transporte aéreo de cargas en el país.

El A.I. de Cancún tiene el segundo lugar en transporte de pasajeros (17%), mientras que Guadalajara retiene el 9%. Éste ultimo aeropuerto se encarga del 18% del transporte de carga. De modo que estos tres aeropuertos combinados constituyen la columna vertebral del sistema.

El acuerdo de 2015 con Estados Unidos

En diciembre de 2015 se firmó un acuerdo entre la Secretaría de Comunicaciones y Transporte de México y el Departamento de Transporte de Estados Unidos a fin de flexibilizar las regulaciones del tráfico aéreo binacional, para hacer más fluido el mercadeo del turismo. México es uno de los destinos favoritos de los estadounidenses.

Aunque aún es temprano para hacer conclusiones, el aumento del tráfico aéreo entre 2015 y 2016 en los 14 principales aeropuertos mexicanos osciló entre el 5% y el 18%, con la notable excepción del A.I. de Guadalajara, que aumentó en 30%.

En cambio, algunos operadores temen que en el mediano y largo plazo se beneficien operadoras estadounidenses dado que la flota comercial de ese país es 20 veces mayor que la mexicana. Las más beneficiadas con este acuerdo han sido Aeroméxico y Delta Airlines (EE.UU.), que por su robustez pueden sacar mayor provecho a un marco legal menos rígido.

El turismo, que es un buen indicador en estos casos, registra un aumento de 16% ingresos de 2015 a 2016; no obstante, es importante tener en cuenta que no todos entraron al país viajando con operadoras mexicanas.

Se calcula que el 61% del tráfico aéreo binacional es comercializado por 16 aerolíneas estadounidenses, mientras que sólo el 39% por 6 aerolíneas mexicanas.

La Fuerza Aérea Mexicana

La actual Fuerza Aérea Mexicana fue reconocida como un arma del Ejército ya en 1915, aunque aún no tenía aviones. Participó en operaciones para el mantenimiento del orden interno en la década de los 20 y también apoyó a los aliados durante la Segunda Guerra Mundial.

Aerolíneas mexicanas

En 1944 fue elevada a la categoría de fuerza armada, y actualmente cuenta con 30 mil 535 efectivos y 2 mil 515 aeronaves. México organiza toda esta fuerza en 18 bases aéreas, repartidas en cuatro zonas geográficas. En cambio, el país no posee ninguna defensa antiaérea.

Entre sus adquisiciones más importantes se encuentran dos helicópteros Mil-Mi 26 (rusos) que son hasta hoy los helicópteros más grandes del mundo, con capacidad para transportar hasta 80 soldados o 56 toneladas de carga.

México es un país pacífico y por tanto su fuerza aérea rara vez se ve involucrada en operaciones de combate, excepto las que lleva a cabo contra el narcotráfico.

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